| Tormenta en la 'nube' de la informática |
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El robo de datos de más de cien millones de usuarios a Sony revela que ese tipo de información ya no se encuentra en los países de origen de los ciudadanos. Las diferentes legislaciones ponen trabas a las denuncias. En los últimos años se ha hablado mucho del cloud computing o informática en la nube, las aplicaciones que se utilizan sin estar instaladas en el ordenador del usuario y cuyos archivos también se almacenan en la red. La mayoría de los servicios en internet, a la vez, solicitan al usuario sus datos personales para acceder a ellos. No todos los internautas saben que su derecho a reclamación en caso de incidencia depende en parte de dónde se encuentran ubicados físicamente los servidores de las empresas que ofrecen el servicio y, por tanto, los datos. Al menos, eso es lo que argumentan algunas empresas. El robo de datos a los servidores de Sony, que ha afectado a más de cien millones de usuarios en todo el mundo, hareabierto el debate sobre las medidas de seguridad que aplican las compañías para salvaguardar la información que le facilitan los usuarios y, en caso de robo, filtración o pérdida, qué derechos y obligaciones entran en juego. Amazon también experimentó el mes pasado una caída en sus servidores y perdió parte de la información de clientes como Foursquare o Quora. Aunque en este caso se trató de un error técnico en la configuración de la red, las disculpas llegaron tras una semana de silencio, el mismo tiempo que Sony tardó en ofrecer una explicación detallada sobre el robo. A ellos se ha sumado la tienda de electrónica Best Buy que, por segundo mes consecutivo, ha tenido que informar de que algunas de las direcciones de correo electrónico de sus clientes han sido robadas debido a un fallo de seguridad de un proveedor externo. El director técnico de la compañía de seguridad PandaLabs, Luis Corrons, reconoce que el almacenamiento de datos en la nube ha facilitado el acceso e intercambio de información, pero destaca que también se ha simplificado el camino a los ciberdelincuentes. "Nadie puede garantizar un 100% de seguridad, pero es importante que las empresas estén preparadas para el peor escenario posible. Los servidores de Sony tenían vulnerabilidades, y esa ha sido la puerta de entrada", explica. Este experto en seguridad destaca que, aunque el caso de Sony ha sido extremo, "se producen robos de datos en internet a menor escala continuamente".
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